lunes, 31 de octubre de 2011

Dela Investigación Universitaria en Colombia

Considero este como uno de los artículos únicos que han concebido la Investigación en Colombia, aunque su data se remonta a los  80's su fundamento sigue vigente.



Ignacio Velez Pareja 
Ricardo Davila L. De G. 
Educación Superior y Desarrollo, Vol 3. N 1, Ene-mar 1984, pp 48-54 

"Nadie  menos  que  Leonardo  DaVinci  nos  enseña:  "El  que  no  cita  más  que  autoridades  demuestra  hacer  uso  de  su  memoria pero no de su razón" A ver si de una vez aprenden esto: imitad a Leonardo ¡Liberaos de la autoridad!"  Erich Fried 

Este  articulo  es  el  resultado  de  unas  notas  de  los  autores  durante  un  Seminario  realizado  con  los  Directivos  de  la Universidad  Javeriana  en  1983  y  expresan  la  experiencia  vivida  en  la  Facultad  de  Ciencias  Económicas  desde  1977. Define el concepto Ciencia en referencia con cada tipo de sociedad sin apartarla de lo que se define como Ciencia Mundial. A Partir del aserto  de que la universidad en América Latina y Colombia no es nuestra y con referencia a O. Varsavsky, para quien todo nos llega transferido desde las naciones más desarrolladas, los autores abogan por una reflexión crítica en nuestras  universidades  y  facultades.    Al  discutir  sobre  la  investigación  y  la  docencia  tratan  estos  contenidos  como  una unidad, lo que fortalece la acción del investigador en la cátedra. Presenta  un  camino  de  acción  para  la  tarea  investigativa  criticando  la  investigación  inmediata  que  va  tras  un  grado  y propenden por la formación de grupos de investigación en contraposición a investigadores aislados.

Consideran  que  si  no  existe  quehacer  investigativo,  los  cursos  de  metodología  de  la  investigación  son  inocuos.    Al finalizar, identifican varios niveles de la investigación en relación con el avance académico.

El concepto de Ciencia 

La ciencia es un producto humano que se encuentra condicionado a una situación histórica y a un tipo determinado de sociedad . Por lo tanto la ciencia no puede ser ínfalible, ni puede tener la capacidad de explicarlo todo, ni tampoco tiene como misión la de controlar la vida del hombre; más bien su misión es la de aportar al hombre un conocimiento de la realidad que le permita transformarla y así satisfacer sus necesidades.

Cada tipo de sociedad requiere su propio estilo de ciencia en razón a que tiene su propio estilo de vida, el cual es diferente por su contenido y por sus problemas prioritarios.  Así mismo, el aparato científico de  cada  sociedad  "tiene  métodos  de  investigación  y  sus  criterios  prácticos  de  verdad  así  como  los investigadores tienen sus propias características sociológicas". (Varsavsky, 72, pág. 9).

Pensamos  también  que  se  hace  necesario  propender  por  la  búsqueda  de  un  pensamiento  científico independiente,  de  acuerdo  con  nuestro  tipo  de  sociedadi  y  capaz  de  crear  una  ciencia,  que  con  el tiempo  puede  llegar  a  diferente  de  la  ciencia  producida  en  otras  condiciones  y  dirigida  desde  el exterior.

Se debe mantener el contacto con la ciencia mundial, pero a través de nuestra percepción crítica y no de un cordón umbilical.  No podemos legitimar la validez de nuestro trabajo científico únicamente en los centros del saber de los países más avanzados, dentro de sus normas, su concepto de ciencia y su estatuto teórico.  En nuestro medio puede existir, y existe, conocimiento producto de la investigación, válido,  el  cual  posiblemente  no  sería  considerado  "científico  "  o  "legítimo  "  dentro  de  un  contexto diferente al nuestro.

La  relación  con  la  ciencia  mundial  debe  ser  tal,  que  se  puedan  aprovechar  los  aportes  científicos externos;  aprovecharlos  en  su  verdadera  dimensión,  después  de  haberlos  analizado  y  sometido  a  un examen  crítico  que  permita  desecharlos,  modificarlos  o  adaptarlos  a  nuestra  situación  concreta.    En este  sentido  se  puede  aprovechar  el  conocimiento  científico  aun  cuando  haya  sido  generado  en condiciones diferentes, Para nosotros, el objetivo principal de la ciencia, es el de ayudar al hombre en la  construcción  de  una  sociedad  justa,  en  la  cual  pueda  desarrollarse  realmente  como  ser  humano. Entendemos también que la sociedad actual, no permite al hombre vivir como hombre.

Un conocimiento de la realidad colombiana 

La universidad en América Latina y en Colombia, posee un defecto esencial: no es nuestra.   Más que mirar    hacia  el  mundo  tenemos  un  conducto,    por    "el  que  se    transfiere    todo    lo  que  los  países desarrollados    entienden  por  ciencia,    tecnología,  cultura  y  a    través  de  ello,  su  tipo    especial  de industrialización y  frente al consumo, al trabajo y la sociedad". (Varsasky, 1972, pág. 87)

Pero no se debe caer en el simplismo de afirmar que la universidad está aislada de la realidad que la rodea.    Todo  lo  contrario  la  universidad  está  articulada  a  la  estructura  económica  y  social,  que  en buena parte define su papel. Por ello, cuando decimos conocer la realidad nacional, lo que entendemos es que se reexamine y decante lo que ya existe, en función de nuestros objetivos nacionales y no de otros objetivos que no responden a nuestras necesidades.  Lo que se pretende es que el estudiante y el profesor,  puedan  reflexionar  críticamente  sobre  su  propia  realidad.    Que  no  se  reflexione  sobre  la propia  realidad,  únicamente  con  textos  y  modelos  de  análisis  y  maneras  de  pensar  extranjeras,  tal como sucede hoy, en buena parte de nuestras universidades y facultades.

La realidad colombiana es similar a la de otros países, pero necesariamente tiene aspectos particulares y específicos, que nos diferencian.  Así mismo nuestro estilo de vida, no es uniforme ni igual al de los países desarrollados, por ejemplo.  Por ello, nuestras necesidades son diferentes.  Y lo que la ciencia y la investigación deben satisfacer, son las necesidades surgidas de nuestro propio estilo de vida.  Parte de la investigación que se hace en nuestro país y nuestro continente, responde más a las urgencias de los países desarrollados, que a nuestras propias necesidades y realidades.

Investigación y Docencia 
La investigación y la docencia deben conformar una unidad de acción para el investigador, ya que es ésta  la  mejor manera de aportar al estudiante contenidos que eleven el nivel académico; esta unidad permite  al  profesor  reflexionar  sobre  sus  inquietudes  intelectuales  y  científicas  en  la  medida  que investiga  y  traspasa  parte  de  esas  inquietudes  y  conocimientos  a  un  auditorio  preparado;  de  esta manera logra acercar al estudiante realmente a la realidad nacional, con conocimientos extraídos de esa  realidad  y  superando  el  nivel  mediocre  y  pragmatista  que  es  tan  característico  de  la  cátedra colombiana.

La actitud positiva que el investigador debe tener hacia la investigación, es un elemento importante en la  docencia.    La  forma  como  se  realiza  la  docencia  es  determinante  de  la  formación  del  espíritu investigador.    Mientras  en  la  Universidad  se  permita  el  florecimiento  de  una  docencia  mecánica,  de transmisión de información, normativa, acrítica, aunque haya millones de pesos y equipos, no será posible la investigación como clima de trabajo, Habrá eso sí uno que otro investigador, pero aislado, sin efecto multiplicador.  La concepción bancaria de la educación mencionada por Freire, esto es, que se considera al alumno un receptor pasivo de la información, la cual a su vez se "devuelve” al profesor el  día  del  examen,  no  es  el  caldo  de  cultivo  de  la  investigación.    Esta  surge  si  hay  una  docencia crítica,  no  doblegada.  La  docencia  crítica  produce  mentes  inquietas  e  insatisfechas;  y  ésta  es precisamente la primera piedra de cualquier esquema investigativo. Se necesita una docencia que haga surgir  estas  preguntas:  ¿Qué?  ¿'Porqué'?  ¿Para  qué?  ¿Para  quién?    Que  produzca  unas  mentes receptivas, pero no condicionadas ni domesticadas.  Cuando la universidad cuente con este esquema no  sólo  producirá  gente  ávida  de  saber,  sino  que  los  docentes  necesariamente  poseerán  la  actitud necesaria para la investigación.

¿Cómo se puede lograr esto?  Un docente interesado hacia la investigación y que desee transmitirla a sus educandos crea las condiciones favorables para que pongan en duda lo que él y los libros dicen; más que enseñar hace que sus alumnos aprendan a aprender.  Si se logra que los estudiantes aprendan a aprender hemos construido la base para realizar una buena investigación.

Con esto se reconoce un hecho que pocos tienen en cuenta: La universidad no da, ni puede darlo todo al estudiante.  Lo que perdura es la capacidad de aprender sólo.  La universidad que enseña y que no hace  que  sus  estudiantes  aprendan  no  cumple  con  su  función  de  formadora,  no  deformadora,  de hombres.

Cómo hacer la investigación 
Antes de pensar en grandes sumas de dinero y centros de investigación es necesario que en el académico los estudiantes y las directivas, exista una actitud positiva y una necesidad de encontrar la verdad y de buscar el saber.

Se debe destruir el mito que el quehacer investigativo es privilegio de unos genios desubicados y que son sólo ellos quiénes pueden hacerlo.  Así mismo, lo puede llevarla a cabo quién posea un doctorado. Si  se  acepta  la  existencia  de  niveles  de  investigación  (y  de  necesidades  del  país)  o  estadios  de  la investigación, se puede investigar tanto en pregrado como en posgrado.  Con este criterio entendernos
que el hombre investiga por naturaleza y que desafortunadamente la formación tradicional en el hogar, el  colegio  y  la  universidad  elimina  ese  afán  de  búsqueda  ¡El  hombre  nace  con  la  actitud  para  la investigación pero, por medio de la educación formal tradicional, la anulamos!

La  formalizacíón  apresurada  de  centros  de  investigación,  sin  que  exista  un  quehacer  investigativo concreto con proyectos de investigación, investigadores y estudiantes vinculados efectivamente a esa actividad, es peligrosa.  No sólo porque se derrochan los escasos fondos destinados a la investigación en esfuerzos áridos sino también porque se desgasta el concepto de investigación, al identificarlo con apariencias  externas,  con  formas  que  no  tienen  contenidos  y  que  la  gente,  los  estudiantes,  pronto ponen  al  descubierto  y  se  llenan  de  desconfianza.  La  productividad  de  un  investigador  y  de  la investigación, no es inmediata, por ello los reglamentos de investigación y de trabajos de grado hechos por  personas  que  la  desconocen  o  no  han  hecho  nunca  investigación,  son  destructivos  aunque sus  objetivos  sean  altruistas  y  busquen  la  promoción  y  el  impulso  de  la  investigación.  Su  efecto  en la  realidad,  es  todo  lo contrario. El desánimo y el aburrimiento de los egresados que buscan terminar afanosamente  su  trabajo  de  grado,  muestra  claramente  el  resultado  de  estos  reglamentos  elaborados sobre ideas de lo que debe ser la investigación, mas nunca sobre lo que es, ha sido y debe ser.  Por ello la "administración de los investigadores que compete a los decanos, jefes de departamento, de carrera, etc.,  requiere  de  un  cabal  entendimiento  por  parte  de  estos  últimos  de  la  naturaleza  del  trabajo investigativo y de los investigadores.  Los criterios de manejo administrativo no coinciden necesariamente con  los  criterios  académicos".  (Dávila,  1982,  p.102).  

La formación de grupos de investigación es más apropiada que tener investigadores aislados.  Estos grupos  con  un  estructura  muy  informa,  pueden  funcionar  alrededor  de  "líderes  de  proyectos".    Sus miembros no son solamente investigadores sino asistentes y estudiantes.  Este esquema de operación permite crear una "memoria institucional" que permite la continuación de] trabajo sin traumatismos, cuando sale un miembro del equipo, inclusive, el investigador principal.

Se deben definir algunos temas de investigación que involucren una problemática realmente interesante para  el  país,  la  universidad,  la  facultad,  los  investigadores  y  los  estudiantes.    A  través  de  esto  se pueden y deben orientar los trabajos de grado Y las investigaciones de los cursos. Para iniciar el quehacer investigativo, no se debe discutirlo mucho, ni reunir mucha gente para hacerlo. Se debe comenzar.  La primera gran inquietud que es ¿Cómo iniciar la investigación, sí no sabemos hacerlo?"  A esto se puede responder que la mejor manera de aprender a investigar es investigando.

La  creación  de  una  base  investigativa  en  una  facultad  no  debe  depender  exclusivamente  de  la financiación  externa.    Para  la  facultad,  el  deseo  real  de  hacer  investigación  se  debe  traducir  en consolidar, a la par de la investigación, un área productiva y rentable en cuanto a recursos financieros, los cuales, deben ser reinvertidos obligatoriamente en investigación.

Los cursos de metodología de la investigación no se debe ofrecer en abstracto.  Si no existe el quehacer investigativo, son inocuos.  Pretender que con un curso al final de la carrera se va a contrarrestar el "mal ejemplo " de 9 semestres y de 60 cursos que son paradigma de la no investigación, es iluso.  Casi se podría decir que no se puede enseñar a investigar magistralmente, en la cátedra.  La investigación se aprende en la práctica, cometiendo errores, avanzando y retrocediendo; los métodos son una guía no una camisa de fuerza.

Conviene insistir que la investigación tiene varios niveles y que uno de ellos es el trabajo que se realiza en  el  pregrado  a  través  de  monografías  de  cursos  y  trabajos  de  grado.    Este  nivel,  por  lo  tanto  es factible en la universidad colombiana, en los programas de pregrado.  Para que esta actividad se dé, se  necesitan  ciertas  condiciones  mínimas;  se  necesitan  la  existencia  de  un  cuerpo  de  profesores  de planta  con  un  cierto  grado  de  dedicación  y  compromiso;  reconocimiento  de  la  labor  realizada  por ellos;  estímulos  a  esa  labor  por  medio  de  participación  en  cursos,  seminarios,  publicaciones,  etc, biblioteca, centro de documentación y hemeroteca adecuados; soporte secretaríal eficiente, etc.

En  resumen,  se  puede  y  se  debe  hacer  investigación  en  nuestra  Universidad,  en  niveles  diversos, centrados  en  la  realidad,  sin  menospreciar  lo  que  hacen  los  otros.    Asimismo,  la  docencia  tiene  que estar articulado a la investigación, a través de un enfoque metodológico que produzca mentes críticas, ávidas de saber.

Referencias.                                                    

DAVILA, Carlos, "Lineamientos y experiencias sobre una Política de investigación en las Escuelas de
Administración de América Latina, Tecnología Administrativa, Vol.  II, No. 5, Nov. 1982.          
VARSAVSKY,  Oscar.  Hacia  una  Política  Científica  Nacional,  Buenos  Aires  Ediciones  Periferia,
1972 Enero, 1984.

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